Esta es una proposición de Enrique, la pongo en el blog porque es un sitio en el que todos podemos colaborar para llevarla a cabo. Queremos dar una frase que será el inicio del un cuento que cada uno tiene que seguir y terminar como más le apetezca. Así de un comienzo en común podrán salir variedad de historias según el autor. Si esto tiene éxito se puede incluir y publicar como una sección del fanzine en la que participemos todos. Para que se vea más claro va un ejemplo, la frase en negrita es la común para todos y el resto lo que en este caso Enrique le ha añadido:
ZAPATOS
El zapato izquierdo me venía pequeño, pero el derecho grande, y mira que le insistí. Me pase toda mi enfermedad recordándole cuales eran los pantalones apropiados, la camisa perfecta, y los zapatos más abrigados. Seguro que, la muy tonta llorona, no veía con tanta lágrima.
Pero prometo, no reprocharle absolutamente nada, nunca más.
Mateo León
Podéis dejar vuestros cuentos como comentarios y luego se recopilaran para publicarlos.
Cada semana propondremos una frase nueva con la que comenzeis vuestros cuentos
ZAPATOS, NO ZAPATO.
Zapatos maldita sea, zapatos y no zapato.
Le había vuelto a pasar. A veces pensaba que todo seria mejor si aceptara su incapacidad para recordar las cosas importantes.
Juan Pablo González
La nueva frase es:
"Supo que era el momento de respirar hondo..."
Apartir de aquí, lo que queráis...
Supo que era el momento de respirar hondo una vez más. Estaba harta. En los últimos dos años había tenido que respirar hondo cuatro o cinco veces al día. Sólo esperaba que estuviera acumulando suficiente reserva de oxígeno como para no tener que volver a hacerlo en el futuro una vez que esto se acabara.
Supo que era el momento de respirar hondo. Sino los mocos de aquel resfriado lo hubieran fastidiado todo. Hacía semanas que soñaba con el momento de acariciar debajo del sujetador.
Frase inicial de esta semana:
"Antes de subir a la azotea, decidió limpiar el cuchillo..."
Animo.
Antes de subir a la azotea, decidió limpiar el cuchillo. No quería estropear el maravilloso sabor de la mortadela que allí escondía con el acido de los limones recién cortados.
Antes de subir a la azotea, decidió limpiar el cuchillo. Con consciente resignación añadió una manía más a su vida.
Ha vivido muchos años, pero se arrepiente de todo.
Antes de subir a la azotea decidió limpiar el cuchillo.
Desde que llegué he salido poco. He tomado la decisión de salir aún menos, pues no me lo paso bien.
No sé que pasa aquí, pero me siento muy raro, e infinitamente defraudado.
Sueño con ruinas, con paredes y muros que se caen, como las que vi.
En ellas nunca hay nadie, sólo luz.
También estoy haciendo un vídeo, y escribo.
Me quedan muchas fotos por montar.
Veo películas atrasadas y leo.
Me gusta sentarme delante del papel en blanco y dibujar el proyecto, me ayuda a no pensar en nada más.
Y eso, es todo lo que quiero conseguir.
Antes de subir a la azotea, decidió limpiar el cuchillo. Él sabe que ella, nunca le perdonaría que la luna supiese a pescado.
El zapato derecho me quedaba pequeño, y el izquierdo grande…
Decidí comprarme el mismo modelo de zapato con dos tallas diferentes.
;)
Supo que era el momento de respirar hondo…
...cuando vio al mendigo compartir las últimas migajas de su bocadillo con los pájaros de alrededor...
Supo que era el momento de respirar hondo…y sonrió.
Antes de subir a la azotea, decidió limpiar el cuchillo. Sabía bien la cantidad de bacterias que se acumulaban en los restos de carne cruda. Podía ser un despiadado asesino, pero sobre todo era un hombre preocupado por su salud que observaba metódicamente unas reglas de higiene mínimas.
La frase de esta semana es:
"Comprendió que había dos tipos de hombres..."
Ánimo populus....a escribir
Comprendió que había dos tipos de hombres !fue estraño¡ por un momento no sabía qué hacer (no había mucho donde escojer),pero pronto reaccionó.
Sentada en el café se dedicó a observar a los hombres que pasaban por la calle y a los que estaban a su alrededor. Después de un rato de observación los clasificó y seleccionó bien en un grupo u otro. Así se pasó toda la tarde sin que ninguno se le acercase, lo que confirmó aún más su teoría " necesitaba dar un giro a su vida o estaría acabada"
Antes de subir a la azotea, decidió limpiar el cuchillo
porque pensó que el burro hablaba del cochinillo como si de una persiana se tratara y a los radiadores no les gusta el helado sino es con pepitas de óxido por lo que de qué se puso el sombrero y se untó de ajo el paqué. No es de extrañar que estos aventureros después se fueran de fiesta antes de encender el ayer; lógico por otra parte.
"Comprendió que había dos tipos de hombres...
Los que miran a los ojos...
y los que miran de reojo."
Su amiga Marta le había contado que en el momento de conocer a Miguel, su actual pareja, comprendió que había dos tipos de hombres.
Suponiendo que Marta se refiriera a buenos y malos y teniendo en cuenta la cantidad de hombres que habían pasado por su vida, lo que Maria estaba comprendiendo ahora era que con cada uno de ellos la probabilidad había estado mejorando, pero la suerte no.
Comprendió que había dos tipos de hombres y se estremeció. Sus padres nunca se amaron, pero tampoco fracasaron. Cumplieron con su deber. Ella sin embargo, pudo escoger. Con lágrimas en los ojos miró su rostro de culpa.
Comprendió que había dos tipos de hombres:
Los que tratan de cautivar la atención por medio de la belleza, el talento;
Y los que no procuran, cadávermente, y para siempre.
Comprendió que había dos tipos de hombres... Si seguía proliferando la variedad masculina pronto acabaría en epidemia. Dos, tres, cuatro, cien mil tipos de hombres...¿Sería aquello fruto de algún plan cósmico?
La frase acordada esta semana es:
"La forma geométrica de descomponer el mundo es el cuerno del rinoceronte."
Anímo, y a trabajar.
La forma geométrica de descomponer el mundo es el cuerno del rinoceronte. Podemos encontrar un ejemplo fractal en el microcosmos planeta Tierra, dónde la representación de la cadena alimenticia sigue esta misma estructura, con los carroñeros en la cumbre del cuerno, asomando puntiagudamente hacia la base (productores), sin llegar a formar parte de ella. De esta forma se representa el orden jerárquico establecido en forma de cono ligeramente curvado, sin llegar a formar un sistema de retroalimentación como podría ser la esfera.
“La forma geométrica de descomponer el mundo es el cuerno del rinoceronte”
Dije en voz alta desde el ordenador,
A la vez, mi madre lamentó, que el cuerno del buey del belén se quebrara.
-La forma geométrica de descomponer el mundo es el cuerno de rinoceronte, que a su vez se descompone en pezuñas de gacela que se pueden representar a través de la unión de colas que pescado que se subdiveden en espigas cuyo rango de crecimiento es áureo y...¡A ver, Luisito, quieres dejar de hablar con tu compañero y prestarme atención! ¿Es que no entendéis que es importante que conozcais estas cosas si quereis labraros un futuro?
-Siii, profe.
"La forma geométrica de descomponer el mundo es el cuerno del rinoceronte".
Dijo, en el lenguaje de los humanos, un rinoceronte.
La forma geométrica de descomponer el mundo es el cuerno del rinoceronte maleducado.
Porque, los instruidos, los verdaderos, los cultivados, los de buena familia, no llevan el cuerno en público. La ropa sucia se lava en casa. Y jamás, se alardea de cuerno. Aunque sea la puñetera forma del mundo.
Me gusta mucho el de rocio, ya hablamos otro dia en persona ok?
Aunque ayer no nos viéramos en la sesión propongo que el título del cuento de esta semana comience de manera muy sencillita:
"En estos dias..."
"En estos días nos preguntamos: por qué."
En estos días el gallo canta a destiempo. Debajo del cuello de la camisa tiene un cortecido de donde mana agua que sacia su sed. En estos días, nos damos cuenta que, los dias se repiten.
En estos días nos acordamos de cuando aquellos días eran éstos.
En estos días ya no hay días, las noches se suceden sabiendo que ningún trago será el único ni ninguna lágrima será la última.
En estos días era fácil preguntarse cuales eran las diferencias, que era lo distinto. Un momento único para darme cuenta de que los cambios solo nos sientan mal a los que no los asumimos.
En estos días permanezco quieta, desnuda ante el espejo del mundo. Un único movimiento y el cristal estallará en pedazos haciendo cortes sobre mi cuerpo. Me asusta el dolor y quién sabe si habrá más espejos.
En estos días paso el tiempo recogiendo los cuernos de rinoceronte tirados. Los que unas semanas atrás decoraron las fiestas, se acumulan hoy en los bordillos de las aceras tapando las alcantarillas.
Esto seria un problema si la lluvia decide volver.
En estos días James Dean deja de matarse como un dios, y le reconocemos su carnalidad.
En estos días pensamos en el mañana y mañana pensaremos en estos días.
En estos días me falta tu provocación para hacer mis dias más días.
La frase de esta semana es: "No me puedo quejar..."
Ánimo y a escribir...
No me puedo quejar hoy he vivido.
no me puedo quejar
"No me puedo quejar", escribió Maria en la pared. Después vinieron ellos, los de las consignas, y borraron "me puedo". Desde aquí se ve el humo blanco de la resignación inundándolo todo.
No me puedo quejar, murmuró con los ojos hinchados de llorar, con el hambre que impide temblar de frio, con las pocas fuerzas que da la desesperanza. Ese martes, ella comprendidó que sólo unos pocos conocían Berlín, los que recorrían las calles en direccón al límite de lo humano.
"¿No me puedo quejar?" "¿No me puedo quejar?" "¿No me puedo quejar?", ronronea neciamente John K. Toole desde su tumba de dinero.
No me puedo quejar, hoy no. Después de la hora de comer llegue al estudio de la calle Agustín Libertarias. Giré la llave al revés e hice presión en el pequeño tirador dorado. Abrí la roja puerta y la claridad de la sobremesa inundó, lo que pudo, parte del interior. De repente, y sin esperarlo, el brillo de la pintura aún húmeda me forzó una sonrisa. Hoy, Clementina González ha vuelto al pintar. Con un baso de esencia de trementina, brindo por ello. Celebrémoslo.
Vaso es con "v", perdon Clementina
No me puedo quejar... ¿por qué no?
Me quejo del sistema, de los círculos viciosos, de los pisos sin ventanas, de los teatros vacíos, de los jefes con corbata, de los amigos de todos, de los ríos que ya no son ríos y de los que hacen que uno ya no se ría. Hoy me he dado cuenta de que vivimos mundos triviales por no asomar la cabecilla fuera y reflexionar. Somos cobardes y absurdos.
No me puedo quejar, ayer en las calles claras, las ventanas de los edificios iluminadas por el frío sol, reflejaban el mundo de las ventanas de enfrente.
Celebro junto a Enrique el retorno de la Srta. Gonzalez al estudio.Cada viernes observábamos con sigiloso descaro si algo se había movido entre sus cosas...descubriendo, tristemente, que ella todavía no había vuelto.
Este viernes aunque no la vea...mirare el rastro que ha dejado su presencia, para sentir que ha vuelto, definitivamente.No nos podemos quejar, ya no...
Frase de esta semana:
"A quien corresponda:"
Ánimo y a escribir chicos.